Bogotá 2038: Futuros Compartidos
Bogotá proyecta sus futuros desde la cultura, la planeación y el hábitat
- Cerca de 300 personas hicieron parte de la apertura de Bogotá 2038: Futuros Compartidos; una apuesta de la Alcaldía Mayor de Bogotá para crear de forma colectiva el futuro de la ciudad en la que se unieron las secretarías de Planeación, Hábitat y Cultura, Recreación y Deporte para trazar una ruta de cara al año en que la ciudad cumple su quinto centenario de fundación.
- La unión de estas tres carteras marca un hito para Bogotá al ser la primera vez que la cultura forma parte de la planeación urbana, lo que la convierte en un eje transversal de la creación de estrategias relacionadas con vivienda, demografía, conservación, entre otras.
- Como punto de partida a los posibles futuros de Bogotá, se presentó el resultado de Diálogos Impredecibles, una residencia artística de la Escuela de Futuros de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte que juntó nueve duplas compuestas por artistas y expertos, de la que derivaron nueve obras de arte, nueve artículos reflexivos, nueve documentales del proceso creativo y tres podcast con las mejores reflexiones de proceso que aborde temas estratégicos para la ciudad.
- También se anunció la Beca LEP Futuros en Escena que ofrece dos estímulos de 400 millones de pesos cada uno, para la producción y circulación de puestas en escena de gran formato.
Es imposible saber cómo será el futuro de Bogotá, pero de lo que sí hay certeza es que se construye desde el presente y de forma colectiva. El evento Bogotá 2038: Futuros Compartidos, realizado el 19 de marzo en el Domo del Planetario, fue un punto de partida desde el cual la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de sus Secretarías de Cultura, Recreación y Deporte; Planeación y Hábitat, planteó posibles formas de abordar los futuros de la capital, en los que la cultura es un eje transversal a la planeación urbana.
A través de un diálogo entre Úrsula Ablanque Mejía, Secretaria de Planeación; Vanessa Velasco Bernal, secretaria de Hábitat; y Santiago Trujillo Escobar, secretario de Cultura, Recreación y Deporte; se invitó a pensar no solo en qué tipo de ciudad se anhela para el futuro, sino qué tipo de ciudadanos la habitarán.
También se discutió acerca de algunos desafíos que enfrenta Bogotá de cara al 2038. Uno de los más complejos es que, según cifras del DANE, la tasa de natalidad disminuyó en un 41.3%; lo que significa que cada vez habrá menos habitantes. Esto plantea una serie de oportunidades que invitan a pensar en cómo será el tipo de vivienda, en la reconfiguración de la familia y las redes de cuidado, en cómo serán los equipamientos culturales de la ciudad, en cómo entender la tercera edad y cómo asegurar la armonía entre lo urbano y lo rural.
Voces del evento
"Con esta apuesta dijimos que la cultura tiene que participar y tiene que incidir directamente en la construcción de unas narrativas del futuro de la ciudad"
"También es decir: 'venga, hablemos del futuro los que nunca se han sentido convocados para incidir en él'. Entonces, la Escuela de Futuros es el escenario donde todas y todos pueden encontrar algo que decir del futuro y sentirse parte de la construcción colectiva del mismo".
Santiago Trujillo Escobar
Secretario de Cultura, Recreación y Deporte
"Un tema que nos toca trabajar permanentemente es el tema de la participación ciudadana. Aunque participación tal vez no es la palabra correcta porque a lo que tenemos que llegar es a la cocreación."
"Creo que tenemos en algún momento que empezar a hablar de varios futuros. Aquí ya no estaríamos hablando de participación, sino de pensar mecanismos de co-pensamiento de esos futuros compartidos".
Úrsula Ablanque Mejía
Secretaria de Planeación
"Yo creo que si desde la sociedad pensamos cómo nos estamos comportando frente al consumo responsable de los recursos o la disposición de los residuos, lograremos un compromiso real de trabajar hacia una economía circular."
"Quisiera soñar con que esa sea una de las apuestas fuertes y es que seamos unos bogotanos comprometidos con nuestro territorio".
Vanessa Velasco Bernal
Secretaria de Hábitat
Durante el evento también se resaltó el Plan de Cultura de Bogotá: Una brújula hacia el 2038, un documento pionero en la forma estratégica de abordar la gestión cultural que pone en valor unos horizontes de sentido en los que las transformaciones políticas y sociales de la ciudad deben ser abordadas desde su vida cultural: los cambios demográficos, la relación de los ciudadanos con la naturaleza, con la tecnología, con las nuevas conformaciones familiares o con los derechos ciudadanos.
El evento, que convocó a cerca de 300 personas, contó con la presentación del músico y productor bogotano Cerrero, quien une los sonidos del Pacífico y el Caribe colombianos con ritmo de música electrónica como el dub jamaiquino; y del artista sonoro Leonel Vásquez.
Además, se anunció la apertura de la Beca LEP Futuros en Escena, que ofrece dos incentivos de 400 millones de pesos cada uno para la producción y circulación de puestas en escena de gran formato cuyo objetivo será circular las visiones de los futuros posibles en los teatros de Bogotá. Esta convocatoria estará abierta desde el 31 de marzo en Cultured.gov.co
Nueve conversaciones para trazar múltiples futuros
Diálogos Impredecibles fue una residencia artística creada por la Escuela de Futuros de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá; cuyo objetivo fue unir nueve duplas compuestas por una persona del mundo del arte y lo creativo junto con una que formara parte de la academia o cuyo conocimiento estuviera en el campo de lo técnico. A cada dupla se les planteó un tema: cocreación humano-máquina, desnaturalización de la violencia, la sátira, el barrio y su futuro desde los tejidos socioculturales, el patrimonio, la post verdad, las redes de cuidado, la naturaleza y los derechos culturales; y se les pidió que se hicieran varias preguntas alrededor del presente y el futuro de Bogotá.
Danzar: entre el alma y la máquina
Natalia Reyes y Daniel Ariza
Se propone un futuro donde la co-creación entre lo humano y la máquina trascienda los sesgos coloniales de la tecnología, permitiendo que danza, IA y algoritmos generen juntos lenguajes escénicos que abracen la diversidad cultural y corporal. En este futuro, la inteligencia artificial no replica estéticas occidentalizadas, sino que se nutre de memorias, movimientos locales y cadencias propias de territorios como Bogotá, descolonizando los datos con cuerpos reales y sin filtros.
Teatro y filosofía: dislocando las formas de crueldad
Maia Landaburu, Angélica García y Laura Quintana
Parten de la premisa de que el futuro se reconfigura desde el presente y sus violencias, reconociendo que la idea de futuro puede tornarse hostil y amenazante para ciertos cuerpos y territorios. A través de una lectura escénica de fragmentos de "Ya no hay tiempo de llorar", la obra abre espacios de diálogo sobre cómo se viven en los cuerpos los enredos de las violencias, cómo se habitan, y cómo se descomponen y desenredan estos nudos a través de la capacidad de tejer y destejer con otros.
Sátira o nostalgia futurista
El Kalvo y Eduardo Arias
Bajo su personalidad artística, el bogotano El Kalvo ha construido una carrera sobresaliente en el hip hop nacional. Con una cadencia reflexiva y pausada, ha recorrido un camino en el que la poesía de lo cotidiano se materializa para construir metáforas complejas que llaman la atención a los tejemanejes de lo mundano: la corrupción política colombiana, las formas de trabajo de la generación millennial, la grasosa gastronomía del mecánico o el hastío existencial de la vida moderna.
Políticas del barrio en líricas compartidas
Andrés Estupiñan y Carmenza Saldías
Exploran el futuro de Bogotá desde una perspectiva que nace de lo más cercano y cotidiano: la cuadra, el barrio y las relaciones de cuidado. A través de un proceso de creación colectiva, se imagina una ciudad del futuro donde la ruralidad, los espacios verdes y la naturaleza tienen prioridad sobre el concreto y los avances tecnológicos, donde los barrios son espacios que cuidan, que conectan con el entorno y que recuperan saberes ancestrales e indígenas.
Sonoridades emergentes de un patrimonio común
Manuel Salge y Linda Pongutá
Explora el futuro del patrimonio desde una pregunta fundamental: ¿cómo hacer del patrimonio algo vivo y participativo, donde la gente pueda intervenir, tocar y transformar? Su propuesta es una escultura sonora construida con totumos, semillas y objetos encontrados alrededor del edificio Telecom, que funciona como un portal entre lo ancestral, lo tradicional y el futuro. La obra nace de la imagen de la campana para subvertirla y reconectarla con lo terrenal.
Verdades como burbujas
Lalo Cortés y Omar Rincón
Cuestionan cómo construimos nuestra relación con lo real y cómo habitamos una ciudad mediada por narrativas que muchas veces nos son ajenas. A través de una canción, Lalo emprende un viaje hacia su pasado, sus raíces y su lugar en la ciudad siendo afrobogotana, entretejiendo su relato personal con la experiencia de quienes llegan, permanecen y se transforman en Bogotá. Imagina una sociedad que rompe la burbuja colectiva y sueña con una ciudad despierta.
Achalaiai, custodiar semillas para sembrar el bienestar
Felipe Perea y Ayda Lucía Jacanamijoy
Explora desde la cerámica una idea que nace del encuentro entre el arte y la sabiduría ancestral, preguntándose qué significa envejecer en una ciudad que busca permanentemente su futuro sin reflexionar sobre sus propios ciclos vitales. La respuesta aparece en un gesto sencillo y profundo: sembrar, entendiendo que pensar el futuro de Bogotá es pensar su relación con la tierra. En este horizonte, Bogotá deja de ser una ciudad que se expande para convertirse en una ciudad que se regenera.
Pedagogías sonoras del porvenir
Leonel Vásquez y Alejandro Castillejo
A través de la escucha como práctica artística, explora un futuro donde reconozcamos que somos páramunos y que la ruralidad es parte constitutiva de la ciudad. Propone una sesión de escucha del páramo que crea un puente sonoro entre lo urbano y lo natural, recordándonos que la ciudad respira con el páramo, reconociendo la naturaleza como sujeto sintiente con agencia propia y trabajando en la construcción de nuevos acuerdos con el mundo común.
Desarrollo a escala natural
Edgar Alvarez y María Carolina Castillo
Basado en el Plan Decenal de Cultura 2038, explora un futuro donde la cultura se sitúa como derecho fundamental y centro de una ciudadanía activa. Imagina un futuro verde verdadero donde las huertas comunales se convierten en territorios de apropiación colectiva y los ciudadanos transforman lo cotidiano en un acto de soberanía y cuidado. Se imagina una ciudad en la que los cuerpos de agua, los parques y los espacios verdes son derechos ciudadanos y bienes comunes.
Galería del Evento
Imagina los futuros posibles para Bogotá
Explora la estrategia de investigación-creación con microdocumentales, podcasts, artículos y obras artísticas.
Explorar estrategia